
En el año 3052 la séptima guerra había sido trasladada a Marte, pues la tierra había sido tan dañada que se había decretado por los tres grandes bandos una especie de pacto de no agresión, mientras se recuperaba la vida que prácticamente había desaparecido de la faz.
Mientras esto sucedía las batallas se llevaban a cabo en la superficie marciana, con máquinas de guerra diseñadas específicamente para ése ambiente corrosivo. Los soldados habían sido modificados genéticamente para adaptarlos y hacer más eficiente su desempeño.
Las armas seguían siendo las convencionales, así como las contramedidas de detección y camuflaje.
Ningún bando tenía clara victoria sobre otro, pues sus alianzas y pactos se formaban y eran rotos con la misma facilidad con la que se instauraban, sin dar ninguna ventaja a ningún beligerante.
Hasta la próxima amigos.










